El soberbio norte de Islandia es un paraíso para los geólogos. Una tierra de ensueño con campos de lava, lodos burbujeantes, impresionantes cascadas, picos nevados y bahías surcadas por ballenas... Islandia en estado puro. Los mejores lugares de interés de la región giran en torno a dos polos: la atronadora tierra volcánica y el agua y el hielo que se abren paso hacia la ancha costa. Atesora innumerables sorpresas: la pequeña Akureyri, con su aire de gran ciudad; ventosos pastos junto a los fiordos donde galopan robustos caballos vikingos y aldeas pesqueras aferradas a la vida al final de carreteras sin asfaltar. Cuenta con seductoras islas habitadas por colonias de aves marinas y algunos recios lugareños; solitarias penínsulas que se alargan hacia el círculo polar ártico; rápidos en aguas bravas que ofrecen emociones fuertes; senderos de parques nacionales con vistas inigualables; pistas de esquí poco concurridas, y maravillas submarinas en las profundidades glaciales.
Incluye: Húnaflói oriental, Skagafjörður occidental, Tröllaskagi, Akureyri, Goðafoss, Región del Mývatn, Reykjahlíð, Krafla, Húsavík, Jökulsárgljúfur, Dettifoss y Circuito del noreste.